13/04/2022 by Maria Soledad Aguila Luque
Web Maria Soledad Aguila Luque

El teletrabajo ha llegado para quedarse, no tiene ya marcha atrás. Ha cambiado toda la dinámica laboral en las zonas urbanas y se presenta como un polo de atracción en el mundo rural.
El éxodo rural dejó al descubierto enormes extensiones de zonas y el abandono de muchos pueblos de las partes de sierra y alejadas de las grandes urbes.
Sin embargo todo esto ha cambiado, especialmente desde el año 2020 cuando la pandemia asoló el país. Ha dejado de ser imprescindible vivir en un lugar próximo al trabajo.
Ahora es cuando el atractivo de los territorios perdidos y recónditos empieza a cobrar protagonismo y el regreso del pueblo se convierte en una opción buena para un cambio de vida.
Si la posibilidad del tele trabajo está siendo decisiva para intentar ese cambio de vida, queda pendiente la reorganización de los servicios básicos como atención primaria, escuelas, seguridad, para que todos tengan acceso a los mismos,etc.
Ya en algunas Comunidades Autónomas se están tramitando normas para ello. Este es el caso de Castilla La Mancha.
En Castilla La Mancha se prepara una Ley contra la despoblación porque estos pobladores requieren de ayuda oficial para iniciar su nueva etapa.
Esta nueva Ley establecerá medidas muy favorables a quienes decidan vivir en zonas despobladas, sobre todo referente a beneficios fiscales, vivienda y trabajo.
